Publicado en Reseña

Camelot de Ana Alonso y Javier Pelegrí

Camelot (Britannia. Libro 2): La hechicera y la tabla redonda
                           Editorial: Suma de letras              Número de páginas: 453
«El amor… El amor como aventura del alma, como búsqueda misteriosa… Ellos escuchan mis historias y quieren sentirlo. Quieren ser vos, Ginebra. Quieren ser Lancelot. Nunca ha existido una historia de amor como la vuestra. Trágica, sí… ¡pero tan hermosa!»
El poder del velo de Britannia se extiende cada día, pero aún son muchos los que desconfían de él. Desde los pictos de las Tierras Altas hasta las damas de Ávalon, nuevas amenazas se ciernen sobre el reino de Arturo. Y el amor, cuando hay tanto en juego, puede convertirse en el mayor peligro…

 

Volvemos a tener un narrador en 3ª persona omnisciente, como en la primera novela, cambiando de punto de vista según el personaje en el que se centra.
Nuestros personajes principales siguen siendo la princesa, ahora reina, Gwenn, Artuto y Lancelot, estos tres personajes serán muy importantes en el transcurso de la novela, tanto juntos como separados, puesto que cada uno tiene una relación independiente con los otros dos, porque entre ambos van a surgir tiras y aflojas que harán la novela mucho más amena.
Pero no solo tendremos a los personajes de la primera novela, también conoceremos a nuevos personajes, como Perceval o los pictos, cada uno con una misión diferente dentro de la novela.
El tema principal es mantener la nueva Britannia y recuperar a Excalibur de las manos de Dyennu, para ello Arturo tendrá que elegir si pasar su tiempo con Gwenn o aprovechar todo lo que tiene para descifrar el código de Britannia y hacerla invencible. Mientras este tema sucede hay otros tantos que se enlazan con él, entre ellos la búsqueda del elegido para encontrar el Grial, el amor entre los diversos personajes y sobre todo la lucha de Gwenn y Lancelot.
En cuanto a la pluma de los autores, puedo decir que sigue teniendo ese detallismo que cautiva, pero en determinados momentos se hace necesario y no se utiliza, como cuando se describe el velo de Britannia, vuelvo a notar que hacen falta más explicaciones y detalles para lograr que el lector lo pueda comprender casi tanto como Arturo.
Al fin puedo decir que la novela, de verdad, me consigue enganchar más que la primera, sobre todo por lo que ocurre entre Gwenn y Lance, dos personajes que sin duda van a tener mucho movimiento en esta novela y en las siguientes (o eso espero).
Me ha gustado que se haya explicado más sobre el velo y Britannia, porque ahora entiendo un poco mejor lo que es, mientras que en la primera entrega de la saga me quede patidifusa, algunas de esas explicaciones me han hecho ver el velo como el código HTML de nuestros blogs o similar.
No todo son puntos buenos, esta vez he notado algunas situaciones forzadas o partes de la historia, entre ellas lo que ocurre entre la dama del bosque e Yvain, puesto que se hubiera podido evitar su desenlace de otra forma y aunque sé que es para darle un poco más de dramatismo me hubiera gustado evitarlo.
Otro punto en contra, es la rapidez con la que se ha contado la historia entre los pictos y Britannia y sobre todo la rapidez en la que transcurre el resto de momentos entre ambos, me hubiera gustado que se hubiera extendido más, aunque hubiera seguido en la siguiente entrega, porque ahora ha dado la sensación como que los autores han querido cerrar ese frente a prisas y corriendo, y la verdad pienso que de ahí se hubiera podido sacar mucho más jugo.
Algo que sí que quiero destacar y que me ha gustado aunque haya aparecido poco son los personajes del otro lado, del Sith, Chrétien es un personaje peculiar y que parece demente pero en sus palabras hay certeza sobre el futuro y/o pasado de los personajes que aparecen en Britannia.
Dentro del propio Sith conoceremos a Beatrice, quien tiene a su amor al otro lado del muro, esto me ha recordado muchísimo a Dante en “Divina comedia” cuando él se encuentra de camino a encontrar a su amada Beatrice, a quien ama a pesar de estar en otro mundo.

 

Frases
– No comprende que, cuando se ha conocido un amor como el que yo he vivido, conformarse con menos resulta imposible.
– El único camino es el del amor y nadie puede recorrerlo en vuestro nombre.
– Es más fácil ver desde fuera cuando se trata de sentimientos tan indomables como los tuyos.
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